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Podemos ser útiles

Por Juan Carlos Tuyaré.

Reflexiones 05 de agosto de 2022
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Juan Carlos Tuyaré.

Por Juan Carlos Tuyaré.

Muchas veces pensamos o creemos que somos poca cosa para emprender tareas terrenales relacionadas con el reino de los cielos; pero puestas nuestras vidas en las manos del Todopoderoso, las cosas pueden cambiar. Como demostración de ello, queremos destacar lo ocurrido con Moisés, en oportunidad de haber sido escogido para liberar al pueblo de las manos de Faraón de Egipto. 

DE PASTOR DE OVEJAS, A LÍDER LIBERTADOR

Estaba en pleno desierto, a donde había huido, cuidando las ovejas de su suegro Jetro, porque había cometido un crimen en Egipto. Vio que un egipcio estaba golpeando a uno de los hebreos, sus hermanos; entonces miró a todas partes, y viendo que no parecía nadie, mató al egipcio y lo escondió en la arena.

El pensó que nadie lo vio, pero siempre hay alguien que ve lo que hacemos. En este caso, al día siguiente observó que dos hebreos se peleaban entre si y quiso intervenir para separarlos, pero uno de ellos le dijo: “¿Quién te ha puesto a ti por príncipe y juez sobre nosotros? ¿Piensas matarme como mataste al egipcio?” Entonces tuvo miedo, y dijo para sí: ciertamente esto ha sido descubierto, entonces huyó y habitó en la tierra de Madián.

LOS PRETEXTOS NUNCA SIRVEN PARA AVANZAR

Estuvo escondido en el desierto casi por 40 años, pero Dios sabía dónde estaba. Se acercó mientras él apacentaba las ovejas y le dijo que lo había elegido para rescatar a su pueblo de Egipto. Enseguida Moisés le dijo que se había equivocado en elegirlo porque no era la persona adecuada. Siguió con su argumento, diciéndole: “Nunca he sido hombre de fácil palabra…porque soy tardo en el habla y torpe de lengua.” Pero la respuesta divina fue: “ahora pues, ve, y yo estaré con tu boca, y te enseñaré lo que hayas de hablar…tu hermano Aarón hablará por ti. Tu hablarás a él y yo estaré con tu boca y con la suya, y les enseñaré lo que tienen que hacer”.

Algunos comentaristas teológicos afirman que Moisés era tarta mudo, pero las Escrituras no lo afirman.

Observemos como actuó Dios en este caso. Le recordó que dio la boca al hombre, que hizo al mudo y al sordo, y también al que ve y al ciego, porque como Dios tenía la facultad y el poder para hacerlo. Nosotros, en lugar de Moisés, hubiéramos pensado que para semejante misión le quitaría la falencia que tenía, sin embargo no le quitó la dificultad para hablar sino que eligió ponerlo a su hermano como su vocero. 

Así hace las cosas Dios. Nunca las soluciones para nuestros problemas vienen del lado que estamos esperando. Aparecen en el tiempo que cree conveniente -Moisés tuvo que esperar 40 años- y por el lado menos esperado.

PODEMOS SER ÚTILES Y CAMBIAR

Una de las tantas reflexiones que podemos considerar es que no necesitamos ser perfectos para que Dios nos use en su reino. Moisés era antes un asesino prófugo y tenía torpeza para hablar, pero ninguna de las dos cosas impidió que fuera utilizado por el cielo. 

En las manos del Creador cualquiera de nosotros puede ser útil. El mira nuestro corazón y no nuestra apariencia. Tal vez alguna vez pensaste que no eras la persona apropiada para servirle y ahora te das cuenta que puedes hacerlo. No lo dudes, escucha su voz y síguele.

No propiciamos la mala conducta, al contrario, la desechamos, pero ninguno de nosotros es perfecto. Moisés no podía dominar su fuerte temperamento, pero en manos divinas se transformó en el hombre más manso de la tierra. También te puede cambiar a vos.

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