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Villa La Angostura: detienen a 5 policías por el crimen de un hombre

Los familiares de la víctima, identificada como Robinson Leonardo “Robin” Gatica, convocaron una marcha para pedir Justicia.

Nacionales 25 de julio de 2022
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El empleado municipal asesinado en Villa La Angostura.

Cinco policías fueron detenidos por el crimen de un hombre al que aparentemente mataron a golpes dentro de una casa en Villa La Angostura.

Además, los agentes están acusados de modificar la escena del crimen y de obligar al personal de la ambulancia a llevarse el cuerpo del lugar para limpiar pruebas.

Por su parte, los familiares de la víctima, un empleado municipal de 32 años, identificado como Robinson Leonardo “Robin” Gatica, convocaron a una marcha para reclamar el esclarecimiento del crimen.

Los efectivos imputados tienen prisión domiciliaria, a pesar de que el delito que les imputan tiene pena de prisión perpetua.

En tanto, el fiscal Adrián De Lillo caratuló el caso como un hecho de violencia institucional.

Los efectivos policiales acusados de homicidio son el cabo primero Víctor Hugo Muñoz; el cabo primero Alejandro Bravo; el cabo Erwin Alejandro Mora; el sargento Darío Luis González y el oficial David Ezequiel Cuevas.

CÓMO FUE EL CRIMEN

Según la información que surge del expediente, todo comenzó poco después de las seis de la mañana del miércoles 20 de julio, cuando móviles policiales con Muñoz, González, Bravo, Mora y la sargento Daniela Goyena, que intervino en el operativo pero no está imputada, llegaron al domicilio de la calle Moquehue al 237, donde más tarde se sumó Cuevas.

Allí vivía Robin con su esposa y sus tres hijos, dos nenas de 12 y 14 años y un varón de 5.

Un familiar llamó a la comisaría 28 porque Robin había consumido cocaína y provocaba destrozos en la vivienda con un pequeño cuchillo de cocina.

La esposa, Paola Chumuy, y la madre de la víctima, Lidia Quintriqueo, aseguraron que no intentó agredir a nadie de la familia. Explicaron que solo pidieron ayuda para que no se lastimara a sí mismo.

Gatica era un empleado municipal que trabajaba de recolector de residuos y había dejado de consumir estupefacientes porque en el trabajo le hacían controles periódicos. 

La esposa de Gatica relató que los policías no se animaban a entrar, pese a que eran muchos. Cuando ingresaron, no lo pudieron controlar y se retiraron de la vivienda. Uno de ellos, el cabo primero Muñoz, le disparó a Robin con su pistola sin darle en el cuerpo.

Luego, la mujer arrojó a su marido al piso y le sacó el arma blanca. Salió a la vereda con el cuchillo en la mano, lo tiró a la calle y les pidió a los policías que vuelvan a ingresar. Después, se retiró con su suegra hasta la casa de ella, ubicada a pocos metros. En tanto que a sus hijos los sacó el tío por la ventana del baño.

Cuando en el domicilio ya no quedaba nadie, Robin fue asesinado de un golpe con un objeto contundente en la cabeza. Según el Cuerpo Médico Forense, la causa de la muerte es “indeterminada”.

El médico que revisó el cadáver en el lugar del hecho detectó un hundimiento en la zona de la nuca. Asimismo, le dispararon al menos cinco veces con una escopeta y lo rociaron de perdigones de goma de la cintura para abajo.

Tanto la esposa como la suegra de la víctima escucharon desde la vivienda de al lado los disparos y gritos: “Tirate al piso, hijo de p...”. Luego de esto, volvieron corriendo a la casa y se encontraron con el hombre muerto.

El abogado defensor del cabo primero Muñoz, reconoció en la audiencia que los policías llamaron al jefe de la comisaría 28, Néstor Catalán: “Jefe, se me enquilombó el procedimiento”.

La teoría de la fiscalía es que cinco policías con sus pistolas reglamentarias y una escopeta ingresaron a la vivienda del hombre. Minutos después, lo tiraron al piso boca abajo y lo esposaron con las manos en la espalda en estado de agonía.

Sin embargo, el defensor del cabo primero Muñoz, Cristian Pettorosso, indicó que el procedimiento fue correcto y que los policías intervinieron para salvarle la vida a la esposa y los hijos de Robín.

Por la falta de cubiertos de plástico, argumentó que los golpes que le causaron la muerte se los pudieron aplicar su familiares. Además, dice que hay un elemento de madera secuestrado con el cual le pegaron antes de que llegaran los efectivos.

El juez de Garantías Juan José Nazareno Eulogio, sostuvo que el caso presentado por la fiscalía “no tiene una solidez que permita el dictado de la prisión preventiva”. A su vez, no descartó que los policías hayan actuado en legítima defensa, aunque reconoció que el procedimiento fue defectuoso.

Con Robin ya muerto, los policías alteraron la escena del crimen, de acuerdo a lo que denunció el fiscal De Lillo.

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