Data Chaco Data Chaco

Se perdió el mensaje

Por Juan Carlos Tuyaré

Reflexiones 16 de abril de 2022
Juan Carlos Tuyaré.
Juan Carlos Tuyaré

Semana Santa es una fecha religiosa conmemorada de distintas formas. Por un lado, es muy preciada por gran parte del cristianismo mundial; y por otro, tomada como un feriado largo para vacaciones.

Como la celebración está muy desvalorizada por causa del desconocimiento, el mensaje espiritual se pierde por el camino. Por eso es importante que la iglesia, el verdadero portador del mensaje, siempre vuelva al origen de las cosas para que no se desvirtúe el indiscutible valor del mensaje de Semana Santa.

Un día es muy poco

Si bien no existe una fecha exacta respecto de cuál fue la primera vez que se la celebró, según documentos históricos, se estima que la primera Semana Santa fue celebrada en algún momento del siglo IV después de Cristo. De manera tal que su primer festejo sería 400 años posterior a la era apostólica y completamente ajeno a la enseñanza o doctrina de quienes comandaron la Iglesia durante el primer siglo. Y si bien es cierto, su conmemoración no forma parte de los mandatos apostólicos y tampoco figura en la doctrina original de la Iglesia cristiana, no es mala en sí misma la idea de celebrarla; reconociendo sí, que por lo escaso, es una pobre expresión de amor hacia Jesús, a quien se pretende homenajear.

Dicho en el mejor de los sentidos, es una pobre expresión del amor de los fieles hacia el fundador de la Iglesia; porque si bien es cierto que es una semana donde se pretende que haya recogimiento espiritual y reflexión, especialmente el día viernes; no deja de ser una demostración demasiado pobre con relación a la actividad cristiana para el resto de los trescientos sesenta y cinco días del año. Al menos, no es compatible con el Espíritu de Dios, que anhela una entrega mucho mayor en la vida diaria de cualquiera que se autodefina como seguidor de Cristo.

Como sabemos, el cristianismo es una opción, o dicho de otra forma, no es obligatorio para las personas. Pero el deseo de Dios, para quienes deciden ser parte de dicho sistema de vida, es que vivan todo el año bajo la premisa de agradarle y no solamente un día al año, como algunos hacen con el viernes santo. Reiteramos, no está mal hacerlo, pero es infinitamente inferior al deseo divino.

El significado verdadero de la muerte y resurrección

Teniendo en cuenta que no muchos conocen el verdadero significado de lo que se pretende conmemorar en esta fecha, nunca está de más recordar que se recuerda la muerte y resurrección de Jesús por única vez. Decimos por única vez, porque Jesús no muere y resucita todos los años como algunos suponen y creen. El sacrificio de Jesús en la cruz fue uno solo y para siempre; y su crucifixión beneficia con la salvación del alma a

todos aquellos que en él creen y le siguen. Las Escrituras señalan que únicamente todos aquellos que creen y siguen las enseñanzas de Jesús serán salvos de la condenación eterna.

Pero Semana Santa es una buena oportunidad para los que creen y también para los que no creen en Jesús. Es una buena oportunidad para los que creen, porque pueden reflexionar acerca de cuál es el grado de su compromiso con Cristo. Jesús nos pide que seamos la sal y la luz del mundo. La sal para sanar la corrupción y la luz para mostrar el camino. No estamos diciendo que el cristiano debe ser perfecto; nadie lo es, estamos hablando de un compromiso genuino con el pedido de Cristo, y en función de ello tratar de ser cada día mejor.

Los que no creen

Y también es una buena oportunidad para los que no creen, porque corren el serio riesgo de morir en esas condiciones. La sana doctrina del cristianismo afirma -con contundencia- que aquellos que mueren sin aceptar a Jesús, irán a condenación eterna. Uno puede creer o no en dicha premisa; pero la única manera de averiguar su veracidad es después de la muerte; y el texto bíblico afirma que después de la muerte ya es tarde para retroceder en las decisiones.

La iglesia debería recordar a los fieles, que la fuente inagotable de información espiritual brota de las Escrituras, porque son ellas las que dan testimonio de Jesús, a quien precisamente se intenta homenajear en esta fecha tan especial.

Pero el texto bíblico enseña que Satanás cegó el entendimiento de los incrédulos para que no crean y la única forma de quitar dicha ceguera espiritual es que la persona acepte a Jesús. Quiera Dios, quien es capaz de abrir nuestros corazones para que escuchemos, que ninguna persona quede sin aceptar a Cristo. Es un desafío. Recordemos, la muerte puede llegar en cualquier momento, bueno sería que a nadie lo encuentre desprevenido.

Te puede interesar

piquete_donsantiago

¿Qué hacemos con los piquetes?

Por Daniel Martínez Zampa
Opinión 03 de octubre de 2022

Los últimos días enfrentamientos que se han dado en nuestro país en el marco de los llamados “piquetes” han sido noticia.

La más leídas

Noticias en tu e-mail