Resistencia Chaco
LUNES 13 DE NOVIEMBRE DE 2017
Aborto con misoprostol
Reflexion [13/11/17]
Alfredo Zurita
Un tema en el cual hay grieta, y más o menos la mitad de la población está de cada lado.
Salud

Dos médicos de un hospital de Rio Negro han sido imputados por la justicia por no haber finalizado un aborto en curso recibido en la guardia, y por el contrario revertirlo mediante medicamentos.

Se trataba de un embarazo de cinco meses, y la paciente alegó haber sido producto de violación, mediante declaración jurada, habiendo tomado pastillas para iniciar el aborto.

La fiscalía aclara que los médicos al no estar inscriptos en el registro de objetores de conciencia, estaban obligados a terminar el aborto, según la legislación vigente, y si se los encuentra culpables pueden ser condenados hasta a dos años de prisión por incumplimiento de los deberes de funcionario público. Si hubieran estado inscriptos solamente deberían haber convocado a otro médico no objetor para realizarlo.

Sin duda se trata de un aborto inducido por misoprostol, medicamento recomendado por la Organización Mundial de la Salud, OMS, con esta finalidad, que reemplaza al aborto quirúrgico por raspado o aspiración, que era el más corriente en el pasado.

Conozco incluso casos de inversores, que al legalizarse el aborto instalaron centro de aborto quirúrgico, que resultó un fiasco porque el misoprostol es mucho más barato, y más práctico, aunque el hacerlo en domicilio por la misma embarazada puede traer problemas sobre todo en casos como este por lo avanzado del embarazo.

En casi toda América Latina la ley autoriza el aborto en caso de que represente un riesgo para la salud de la madre, o si es producto de una violación, pero la posición de muchas iglesias hace que sea poco aplicada, y aun la reciente aclaración de la Corte Suprema sobre el aborto por violación no es acatada por muchas provincias y este es el motivo por el que grupos feministas suelen atacar los templos.

Una reciente declaración de Naciones Unidas exhorta a los países miembros a legalizar el aborto, por simple voluntad de la embarazada, como ya se hace en los países desarrollados, pero en el tercer mundo hay resistencias.

Las estimaciones más confiables indican que cada año se hacen en Argentina unos 500.000 abortos, es decir una cifra aproximada a los nacimientos, unos 800.000 cada año, y la mortalidad ligada al aborto hecho en condiciones inseguras es un tercio de todas las muertes maternas en Argentina.

Intentos por legalizar el aborto han tropezado con la firme oposición de la anterior presidente, aunque en una entrevista reciente dijo que sus hijos son favorables a legalizarlo, y ella misma cree que debe discutirse. Ministros de salud de la anterior gestión debieron sin embargo retroceder cuando tocaron el tema, y la primera ministra de salud de la provincia de Buenos Aires en esta gestión, ya reemplazada, fue desautorizada por la gobernadora, cuando ordenó aplicar en todos los hospitales el protocolo de aborto del ministerio nacional de salud. La ministra venía de Unicef, organismo que como la misma OMS, es favorable a la legalización del aborto.

Iniciativas impulsadas por parlamentarias nacionales mujeres, de diversos partidos, no han llegado a cuajar, en un tema en el que los políticos varones son remisos a pronunciarse, salvo los de partidos de izquierda.

Para limitar el consumo el misoprostol requiere receta médica, lo que no es necesario para medicamentos similares, y esta restricción no solo ha encarecido el precio, sino creado también un gran mercado negro vía Internet.

Detalles adicionales pueden encontrarse en

http://despenalizacion.org.ar/pdf/publicaciones/Clacai_confia_en_misoprostol.pdf

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