Resistencia Chaco
SABADO 11 DE NOVIEMBRE DE 2017
Euros italianos para la salud
Reflexion [11/11/17]
Alfredo Zurita
Plata dulce, que suele gastarse con menos cuidado que la propia.
Salud

El gobierno nacional acaba de suscribir un préstamo con un banco estatal italiano, por 42 millones de euros, unos mil millones de pesos al cambio actual, destinado a comprar equipos médicos de alta complejidad, de origen italiano, y excepcionalmente de otro origen.

El préstamo tiene un plazo de devolución de 38 años, a muy bajo interés, de modo que sería una tontería no tomarlo, sobre todo en un país que necesita inversiones o al menos divisas frescas, y todos los países desarrollados otorgan prestamos de este tipo para favorecer la expansión de sus propias industrias, y aumentar las fuentes de trabajo para sus ciudadanos.

Sin embargo, prestamos condicionados de este tipo pueden ser boomerangs, porque terminan creando una ensalada rusa de equipo médico de alta complejidad, y por lo tanto de mantenimiento costoso y no disponible en todas partes, que hace que su salida de servicio sea frecuente.

Por esta razón las aerolíneas solo usan una o dos marcas de aviones, y no uno de cada una de las fábricas.

Como se trata de tecnología de rápida renovación es habitual asimismo que los países desarrollados regalen a los pobres equipo descartado, lo cual solo agrega ingredientes a la ensalada, y el mantenimiento se hace imposible, porque ya no se consiguen los repuestos.

A inicios de los 70, y mediante una ley de compre nacional, Chaco adquirió unas 100 ambulancias Rastrojero, fabricadas en Córdoba, y con motores Diesel que cualquier mecánico cordobés entiende, así que un Rastrojero en Córdoba puede durar un millón de kilómetros, pero aquí, carentes de ese know how, apenas duraron un año y se volvió a ambulancias nafteras.

Aunque se achaca al actual gobierno un sesgo a endeudarse, el préstamo italiano para equipamiento médico complejo tiene al menos 15 años de historia, el primer desembolso se hizo en 2004, y estos 42 millones son solo el saldo.

En 1984 el gobierno argentino solicitó un préstamo al Banco Interamericano de Desarrollo. BID, para construir 16 hospitales nuevos de alta complejidad, que se consideraban necesarios para la aplicación del Sistema Nacional Integrado de Salud, SNIS, un proyecto que se había intentado, con escasa fortuna en 1974. Una misión de OPS/OMS vino al país, comisionada por el BID, y preguntó si la ley del SNIS ya estaba aprobada. Se le respondió que no, pero que se confiaba que sería aprobada, y la misión OPS/OMS recomendó al BID postergar el préstamo, hasta que esto ocurriera, cosa que finalmente no sucedió, aunque finalmente por vis a tergo, algunos hospitales fueron construídos, entre ellos el nuevo Perrando, en un momento en el que las políticas de salud habían cambiado, y el estado quería desprenderse de los hospitales. Argentina debe ser país modelo en el mundo en marchas y contramarchas en políticas de salud, lo que convierte cualquier planificación en inútil.

Veo en la prensa que el nuevo tomógrafo del hospital de JJ Castelli es el más moderno que tiene la provincia, y seria aprovechado al máximo en el hospital Perrando, donde estaría rodeado de los recursos humanos y tecnológicos que lo complementan, no ubicado en un hospital de media complejidad, donde además la tecnología instalada supera los recursos humanos disponibles.

Sin embargo en ese hospital hace casi 50 años había un eximio cirujano, que tenía una misión médica evangélica para los indígenas. Varias veces le ofrecí trasladarlo a un hospital de mayor complejidad, donde sus habilidades serian mejor aprovechadas y siempre las rechazó, argumentando que habría otros cirujanos hábiles interesados en esos puestos, pero quien cubriría su función entre los indígenas?

Lo mismo me pasó con un médico que trajo la hermana Guillermina Hagen para cubrir la atención médica en Nueva Pompeya en 1970, al entrevistarlo me enteré además que era anestesista, y su esposa, enfermera universitaria, y le ofrecí designarlos en el Hospital de Sáenz Peña, el más grande del interior, que no tenía ni anestesista, ni ninguna enfermera universitaria. También rechazó la oferta, argumentando que quería ir al lugar donde no había ningún médico y por lo tanto podría ser mas útil.

Me estoy refiriendo al Capitán de Navío médico Humberto Cichetti, y al Dr Guillermo Soria, ambos ya fallecidos, como la misma hermana Guillermina. Esperemos que este tomógrafo asignado al hospital de JJ Castelli haya sido asignado allí por similares razones, y no haya sido comprado con plata dulce de algunos de estos préstamos internacionales, que se otorgan en beneficio del pais prestamista, y los países pobres aceptan por necesidad de divisas.

En alguna oportunidad trasladé al hospital de Sáenz Peña un equipo aún embalado de rayos X, que estaba en el hospital de Villa Angela, porque el hospital de Sáenz Peña tenía un equipo de mucha menor potencia, lo que causó grandes protestas en la comunidad de Villa Angela, que defendía “su” equipo, sin comprender que ellos mismos, referidos a Sáenz Peña por problemas más complejos, se beneficiarían del mismo.

Del mismo modo una vez que el intendente de El Sauzalito solicitó en comodato un camión que salud pública no usaba, el responsable de movilidad me pregunto qué nos daría el ministerio de gobierno a cambio. Le recordé que el camión no era propiedad de salud pública, sino del gobierno provincial, y por tanto debía ser ubicado en el lugar más conveniente, pero el kiosquismo es común en toda institución y muy difícil de superar.

Alfredo Zurita

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