Resistencia Chaco
JUEVES 12 DE OCTUBRE DE 2017
12 de octubre, epidemias y vacunaciones
Reflexion [12/10/17]
Alfredo Zurita
Viajar siempre es peligroso, pero no por las razones que se creen.
Salud

Cuando Colón llegó a América trajo algo mucho más peligroso que caballos y perros de guerra, armas de fuego y fe católica, los instrumentos con que se supone concretaron la conquista.

Lo que realmente diezmó a los pueblos originarios no fue nada de lo anterior, sino los virus y microbios traídos por los conquistadores, frente a los cuales los originarios no tenían las defensas que tenían los europeos, producto del largo contacto con ellos. Gripe, viruela y tuberculosis parecen haber sido las más mortíferas, y la capital azteca no cayó ante las balas españolas sino por afectada por una epidemia de viruela, y algunas tribus directamente desaparecieron por estas enfermedades.

En América había pocas enfermedades, y traerlas fue fatal para los originarios, aunque fue al revés en África, donde los europeos no entraban, pese a que la tenían al lado, porque había muchas enfermedades mortales para ellos para las cuales no tenían defensas, así que cuando fue necesario traer negros para trabajar, por haber muerto los originarios americano, se confió su captura a los árabes, que los traían hasta las costas, desde donde se los embarcaba a América. Con estos negros llegaron los mosquitos Aedes y las enfermedades que ellos transmiten, y también, en fecha más reciente el SIDA.

En compensación los españoles se llevaron a Europa la sífilis, que llegó a matar más soldados franceses que lo que hacían las balas alemanas, según dijo el mismo Napoleón, y más recientemente por necesidad de tener mano de obra barata para cuidar viejos y ordeñar vacas están yendo para allá muchos pobres sudamericanos con Chagas, que los contagian por vía de transfusiones, al extremo que se ha creado una ONG en Barcelona que propone tratar a todos los que tengan Chagas en Sudamérica, estén enfermos o no, sea por buenas intenciones, o sea porque quieren mano de obra sana, además de barata.

Recordemos que en el puerto de Buenos Aires, en épocas de la gran inmigración europea, se sometía a los que llegaban a un examen médico, y se mandaba de vuelta a los enfermos. La idea de Sarmiento y sus amigos era traer gringos para el campo, y no pacientes que cuidar.

Si todo esto ocurrió en épocas en que llegar desde España a América llevaba meses, el viaje de Colon fueron 72 días, es fácil imaginarse la velocidad de difusión de las epidemias cuando ese viaje se puede hacer en pocas horas. Por esa razón no tiene ningún sentido paralizar vuelos cuando aparecen epidemias en alguna parte del mundo. Cuando nos dimos cuenta, ya está en todo el mundo, llevada por turistas, hombres de negocios o políticos, que son los que más viajan.

Pero también llegaron cosas buenas desde España. En 1803 zarpó desde La Coruña, el pueblo de Franco, y también de Antonio Soto, el líder de las huelgas patagónicas, un barco trayendo vacuna antivariólica para América. Como el viaje aún era largo, y no había otra forma de conservación, se la trajo en los brazos de niños huérfanos, que se cambiaban en cada puerto dejando los ya curados, y reclutando sanos. De esa forma se pudo vacunar en todas las colonias españolas en América contra la viruela, y años después cuando Pasteur inventó la vacuna antirrábica un médico argentino la trajo en barco, ese mismo año, usando conejos, con el mismo procedimiento de pasarla de curados a sanos.

América tiene pocos santos, cosa que el Papa Francisco está tratando de remediar, flexibilizando criterios de ingreso a ese club selecto, pero si Francisco es Papa es porque en América está la mayor cantidad de católicos del mundo, en tanto que en Europa retrocede ante el ateísmo el Islam, y otras líneas internas del cristianismo, pero no es el primer intento por cooptar América que hacen desde Roma.

En su novela histórica, “El arpa y la sombra”, Alejo Carpentier nos cuenta el intento de la Iglesia Católica de santificar a Cristóbal Colon, que no prosperó porque su prontuario no lo ayudó, lo que quizás sea una suerte, porque además de que se derribó su estatua en Buenos Aires, se está hablando de derribar también la que está en Nueva York, donde hoy también habrá fiesta en homenaje a este italiano que nos trajo tantos microbios y virus, además de la verdadera fe.

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