Resistencia Chaco
MIERCOLES 09 DE AGOSTO DE 2017
Epidemia de cesáreas
Reflexion [09/08/17]
Alfredo Zurita
Génesis 3:16. Parirás a tus hijos con dolor.
Salud

La prensa se vuelve a hacer eco de este tema ya muy reiterado, Argentina, como otros países de América Latina, excede las tasas de cesáreas consideradas razonables en los países desarrollados, del orden del 15 %.

En Argentina, la tasa es del 30 % en los hospitales públicos, y cercana al 70 % en los establecimientos privados.

En notas anteriores he señalado que este exceso de cesáreas se acompaña de déficit en zonas rurales, y tanto el exceso como el déficit contribuyen a la alta mortalidad materna que registra el país, similar a la de algunos países africanos en las zonas rurales del norte.

Consultados diversos especialistas en el tema observan que cambiar las cosas será más que complicado por los intereses en juego, y citan como solución posible dar más injerencia en la atención del embarazo y el parto a las parteras, con más disponibilidad de tiempo que los médicos para acompañar partos prolongados, una de las razones que suelen llevar a cesárea, aunque la carrera de partera ha sido eliminada de casi todas las universidades argentinas, y reemplazadas por residencias médicas en obstetricia, lo que medicalizó el parto, algo considerado otrora del dominio médico solo en casos excepcionales.

Mejor tecnología diagnóstica hace ahora que pequeños riesgos del parto, no detectables en el pasado, lo sean ahora, y para prevenirlos se haga cesárea, pensando en el beneficio, pero no los problemas de la misma, lo cual es habitual en el uso de las tecnologías médicas, aunque a la larga el balance es negativo, pero solo detectable en gran cantidad de partos, es decir para el epidemiólogo, no para el médico obstetra que solo ve unos pocos centenares de partos en toda su vida.

El tema fue abordado semanas atrás por un programa que entrevista pobladores del Impenetrable, donde varias ancianas relataron sus múltiples partos atendidos domiciliariamente por empíricas, sin problema alguno, del mismo modo que las noticias frecuentes de partos atendidos por policías, también exitosamente. La razón es la misma, son pocos partos como para que los riesgos se concreten.

De los millones de personas que fuman en Argentina, solo una pequeña proporción morirá por cáncer de pulmón, lo que corroborara la experiencia personal, aunque el epidemiólogo contará 10.000 muertes cada año por cáncer de pulmón sobre los varios millones de fumadores. De allí la tentación de exagerar bastante los riesgos como para ver si la gente se asusta, y deja de hacer tales o cuales cosas dañinas para la salud.

La gestión de riesgos, propia de muchas profesiones, que conlleva decidir entre el beneficio y el daño de hacer, versus no hacer, se sesga en el caso de la medicina, por la preferencia cultural, que se traslada al plano legal, de hacer, razón por la cual se sobre médica a los niños con antibióticos, se hacen más cesáreas que las necesarias, y se atiborra a los ancianos con medicamentos de todo tipo.

La medicina, limitada a instrumentos diagnósticos simples hasta hace pocos años tiene ahora miras telescópicas para todo, lo que está llevando a excesos diagnósticos, y supongo las frases de los que opinan sobre el exceso de cesáreas van en esa dirección, “hay que tener una mirada holística” y “es necesario un cambio copernicano”. Es decir no volver a la vieja medicina, sino usar la actual con más tiento.

Sin embargo habrá que apurarse porque ya la anatomía de la mujer comienza a adaptarse al parto por cesárea, así que en algunos siglos más ya no será posible el parto vaginal, porque las mujeres serán de caderas estrechas, aunque quizás eso no interese a los más ricos porque la difusión de la maternidad subrogada siempre permitirá alquilar a una mujer pobre de caderas anchas para que curse el embarazo. El próximo paso será él bebe de diseño, en laboratorio, criado en incubadora, y entonces quizás sea necesario revisar lo que está escrito en la Biblia.

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