Resistencia Chaco
MARTES 04 DE JULIO DE 2017
Papa Francisco y encarnizamiento terapéutico
Reflexion [04/07/17]
Alfredo Zurita
Un papa con olor a oveja, dicen sus admiradores, populista dicen sus adversarios.
Salud

Se denomina encarnizamiento terapéutico a tratar a un paciente cuando ya no es razonable hacerlo, y solo se alarga la agonía y el sufrimiento. Este criterio fue severamente condenado por el Vaticano, en épocas del Papa Juan Pablo II, y supongo por esta razón ese Papa murió en su cama, y no, como se estila ahora, en terapia intensiva. Hay un documento del Santo Oficio al respecto.

La base del argumento es que el encarnizamiento es pecado de soberbia contra la voluntad de Dios, y supongo por esa razón un senador nacional del Chaco, luego de una angioplastia de coronarias hace poco tiempo, al ser interrogado por la prensa en el momento del alta, dijo “estar bien, gracias a Dios”, relativizando de ese modo el mérito de los médicos. Si estaba vivo era porque Dios lo había querido, más que por la pericia de los médicos. Un verdadero creyente.

Por esa razón me llama la atención que el Papa Francisco haya pedido que un bebé inglés de 10 meses que padece una enfermedad rara y mortal a corto plazo, no sea sacado de la asistencia respiratorio mecánica en la que se encuentra, según lo decidido por el comité de ética del hospital, avalado por la justicia inglesa y la Corte Europea de DDHH.

Si Dios quiere que él bebé viva, le bastaría hacer que respire por sus propios medios cuando se le saque el respirador mecánico, y la lógica es la misma que la del cruce de las brasas en la noche de San Juan, solo se queman aquellos que no tienen una fe suficiente, y esta prueba era muy usada en el Medioevo, en vez de juicios. Los acusados eran sometidos al juicio de Dios, mediante cruce de brasas o prueba similar. Si sobrevivía esto se interpretaba como que Dios avalaba su inocencia. Para facilitar esto, todos los juicios se hacían al aire libre, de modo que ningún techo bloqueara la visión de Dios.

En nuestro caso Luz Milagros, los médicos del hospital Italiano recomendaron suspender el tratamiento, al constatar que su cerebro ya estaba destruido, pero se continuó por insistencia de la madre, y porque el gobierno provincial estaba dispuesto a pagar lo que ella pidiera para ver de salvar la gestión durante la cual ocurrió el desgraciado episodio, que terminó con el recambio del ministro, luego de que saltaran niveles inferiores de responsabilidad, y de todos modos pocas semanas después Luz Milagros murió.

En lo cotidiano estos argumentos teológicos son poco usados, y en general se hace encarnizamiento terapéutico por temor al juicio de abandono de persona, a la crítica de parientes, y por aquello de que más vale que sobre que no que falte.

Los planes de estudio de medicina de Holanda dedican un año entero al estudio de la ética, ya que en ese país, tratar a un paciente cuando ya no es razonable hacerlo es una falta muy grave de ética profesional, y como no es fácil tomar ese tipo de decisiones los planes de estudio le dedican gran importancia, como consecuencia de lo cual la mitad de los pacientes ancianos hospitalizados en Holanda no son tratados sino en forma paliativa, para no hacerlos sufrir en forma innecesaria con tratamientos agresivos sin beneficio alguno, y aún más, por consenso de todos los partidos políticos Holanda fue el primer país del mundo en aprobar una ley de eutanasia activa, es decir no solo permitir que la naturaleza siga su curso, sino apresurar la muerte para evitar un sufrimiento innecesario.

La muerte de mi madre no solo fue una muerte anunciada, sino también deseada, dijo este domingo en varios programas de TV, la hija de la gran artista española Lola Flores, porque sus sufrimientos eran terribles, y ante una pregunta de qué había pasado con la gran cantidad de joyas que tenía, dijo que poco quedó, porque las fue vendiendo para financiar su agonía y sufrimiento, que no son precisamente baratos.

Hace ya bastantes décadas la ministra de salud pública de Dinamarca hizo estudiar en que se gastaba el dinero en medicina. La conclusión fue que las ¾ partes se gastaban para que los ancianos vivieran 15 días más, y ya el primer ministro argentino de salud, Dr. Carrillo, alertaba en 1952, que la medicina no podía cargar indefinidamente enfermos irrecuperables sobre las espaldas de la sociedad.

El Papa Francisco se basa en que la gente no debe ser tirada a la basura cuando no es útil, algo que hacemos aquí metiendo a los abuelos en geriátricos baratos para que no molesten a los hijos y nietos que deberían cuidarlos si se quedan en casa, como se hacía en el pasado, y como ya muchos ya eligen no tener hijos, o muy pocos, el asunto es cada vez más pesado sobre los cada vez más escasos jóvenes.

El presidente de Estados Unidos ha ofrecido asistir al bebé si se lo puede trasladar a su país, ya que los padres han logrado recaudar 1,5 millones de dólares para probar un tratamiento experimental, algo similar al caso Helenita, el año pasado, cuando los argentinos donaron dos veces un millón de dólares para que esta beba, con una enfermedad rara e irrecuperable, fuese sometida a tratamiento experimental, pese a lo cual murió.

Un dilema cada vez más importante para la medicina, y la gente que debe pagar los tratamientos, ya sea en forma directa, o indirecta por impuestos y aportes a prepagas y obras sociales.

El médico que se suicidó días pasados en una delegación de la ANSES no lo hizo por razones económicas, tenía una buena jubilación, sino simplemente porque consideró que ya no valía la pena seguir viviendo, ya que los ancianos generalmente son abandonados y viven en la más absoluta soledad, solo acompañados por la TV, como puede verse en cualquier geriátrico.

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