Resistencia Chaco
JUEVES 20 DE ABRIL DE 2017
Modernización del Estado, ¿Otra vez?
Reflexion [20/04/17]
Alfredo Zurita
¿Cómo modernizar algo que no existe?
Actualidad

Los gobernadores acaban de firmar un convenio con el gobierno nacional para modernizar el estado, que debe ser el enésimo que se firma, sin ningún resultado práctico hasta ahora, salvo comprar computadoras para usarlas como máquinas de escribir.

El nudo gordiano del fracaso es la resistencia político partidaria de reemplazar la tropa propia que ocupa los cargos públicos en caso de triunfo electoral, para poder con más facilidad sortear reglas administrativas, por funcionarios de carrera ingresados por concurso, que eviten que pase esto, y ajusten toda decisión a las leyes.

Sin embargo el mismo Papa se ha quejado recientemente de la burocracia, que paraliza todo, quizás por críticas internas de comenzar a santificar sin la regla de dos milagros acreditados, como hizo con un español el año pasado en Estados Unidos. Si soy Papa, y no puedo dar un título de santo “perque me piace”, para qué soy Papa, habrá pensado su Santidad.

Muchos colegas, a los que la política catapulta de su clínica al ministerio de salud, se sorprenden asimismo del conjunto de reglas a las que hay que someterse para cualquier gasto, salvo la caja chica, razón por la cual se suele abusar de la misma desdoblando facturas, y lo mismo ocurre con las designaciones de personal, aunque siempre hay una cláusula salvadora, que dice “en forma excepcional se podrá”, y entonces todo el mundo es designado apelando a esta cláusula.

Esto de los funcionarios de carrera por concurso fue una idea que el presidente Alfonsín compró del canciller Caputo, que había estado varios años en Francia, y era un admirador de la forma de reclutamiento de funcionarios. Hay allí una escuela de Administración Publica, que dicta un curso de cuatro años para obtener el título de Administrador Gubernamental, no de fines de semana o virtual, como se usa ahora, sino presencial, todos los días. El premio es que estos egresados ganan más que los CEOS de las empresas, por lo que hay muchos candidatos para pocas plazas, siendo requisito previo tener un título universitario.

Quizás porque el gorro frigio francés está también en nuestro escudo, Alfonsín pensó que el asunto podría funcionar en Argentina, y creó la Escuela, que dio algunos títulos de Administradores Gubernamentales a algunos ingenuos que pensaron que esto sería viable, y los esperaba al egresar algún cargo de Director General en el Estado, y aunque si se hizo en el ministerio nacional de salud, durante la breve gestión de la Dra. Elsa Moreno, en el año 91, su sucesor rápidamente creo puentes, para que las decisiones pasaran por su propia tropa, y no por los flamantes Administradores Gubernamentales.

De todos modos supongo que el Papa, no se refiere a esto al decir la burocracia que paraliza, sino al exceso de reglas que hace compleja cualquier decisión, y traslada el poder a empleados de segundo o tercer nivel, como secretarias, o contables, que lógicamente tienen el máximo interés en complicar todo, para que el poder real siga en sus manos, y aún al jubilarse, poder seguir como “gestores” de todo tipo de trámite, el famoso personaje de Joe Rigoli, que quería plantar un arbolito, y al que siempre le faltaba algún documento.

No hay conocido que no se sorprenda al saber que hago mis propios tramites en oficinas públicas, cuando sería mucho más rápido hacerlo mediante gestores, pero es más bien interés de estudio de las burocracias y sus reglas, donde por ejemplo los gestores tienen más derechos que los propios interesados.

Como es sabido el anterior Papa debió renunciar a su cargo al darse cuenta de que era manejado por la burocracia vaticana, muy corrupta, y sin coraje para enfrentarla, lo que lo convertía en cómplice, y es sabido que gobernador que no pacta con la burocracia de casa de gobierno está frito porque todo se trabará.

Los países del tercer mundo son corruptos porque están mal legislados, decía un experto en el tema, y mi experiencia me dice que tiene razón, puesto que es imposible conducir una entidad pública aquí sin malversar fondos. En algún momento dirigí un hospital que tenía 50 heladeras, y continuamente debía firmar cheques para la reparación de las mismas, que tenían en promedio 30 años. La legislación permitía repararlas continuamente, pero no comprar nuevas, que hubiera sido mucho más eficiente, y así puedo citar cientos de ejemplos.

Desde Alfonsín hasta aquí, he oído de al menos diez planes de Modernización del Estado, tan ineficaces como el de Alfonsín, que no pasaron de los retiros voluntarios, que permite a los más capaces jubilarse precozmente, y compra de computadoras, y esto es porque los acuerdos interpartidarios necesarios no son previos al inicio de tales planes, y los cargos públicos son considerados botín de guerra por quien gana las elecciones, de allí que el armado de listas suele ser muy complicado.

Pero no se trata solo de crear concursos, sino crear condiciones para que no sean arreglados, y una buena prueba es la endogamia universitaria, donde la familia otrora, y el partido ahora, suelen tener prioridad sobre otros postulantes, costumbre tan antigua que ya los estudiantes en mi época llamábamos a las cátedras por el apellido de las familias propietarias, y no por la materia que dictaban, porque el concurso siempre lo ganaba el hijo del profesor que se jubilaba.

No se trata de una cuestión fácil, y me temo que si aún con la ayuda de Dios, el Papa no la tiene fácil, aquí será necesario algo más que la firma de un convenio y este será uno más en la lista de intentos, y aunque la esperanza es lo último que se pierde la demora local en la aplicación de la carrera sanitaria es un indicador negativo, agregado que el gobierno que la promovió, lo hizo al final de 8 años de gestión, cosa de no atarse las manos durante ese tiempo, aunque la mayoría de los que estuvieron antes ni siquiera llegaron a eso. Designar una comisión de estudio fue suficiente.

En países muy pobres suele haber varios planes de modernización del estado, superponiéndose, cada uno financiado por varios organismos internacionales, pero los nacionales no se preocupan, en tanto venga plata firman todos los convenios que haga falta.

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