Resistencia Chaco
MARTES 10 DE ENERO DE 2017
Salud. Saltan los fusibles
Reflexion [10/01/17]
Alfredo Zurita
En todo gobierno organizado, los jefes son protegidos por chivos emisarios.
Salud

El presidente acaba de aceptar la renuncia del viceministro nacional de salud, que pasará a desempeñarse como asesor, algo que ya pasó con el ministro cuando lo era de la CABA, y desplazado de su cargo, pasó a ser asesor del ministerio, partiendo la iniciativa de desplazarlo de la entonces jefa de gabinete, y ahora gobernadora de la provincia de Buenos Aires.

Un viceministro es un fusible al que se le pueden echar las culpas en caso de que el ministerio ande mal, y por diversas razones no sea posible, o conveniente, echar al ministro, tema que la prensa viene especulando hace varias semanas en el caso del ministro nacional de salud, al que el presidente le debería la vida, por haberlo auxiliado de un accidente en su fiesta de casamiento (sofocación por aspirar el bigote con que imitaba a Freddy Mercury). Un ministro que es un lujo, diría el jefe de gabinete ante los rumores de su desplazamiento, aludiendo a sus múltiples títulos y premios, que le dejan poco tiempo para atender el día a día del ministerio, en tanto siempre debe viajar para atender múltiples compromisos internacionales.

Esto de no dejarlos a la intemperie a los funcionarios desplazados, es una medida preventiva, que evita, que como pasó con la ministra de salud 2007-2009 se pongan a ventilar asuntos de la gestión que por su naturaleza deberían ser reservados, y eventualmente se pasen a la oposición, como ocurrió con esta ministra. En el caso de las empresas privadas se suele hacer firmar documentos de confidencialidad a los altos empleados, por las dudas, con severas multas si se ponen a divulgar internas de la empresa, cosa no posible en el mundo de la política, aunque de todos modos códigos no escritos garantizan reserva, por lo que uno de los peores insultos en este mundillo es que un político diga de otro, “no tiene códigos”.

El vice ministro desplazado ya fue funcionario en la gestión de la Rúa, lo que indicaría su origen radical, el socio minoritario de la alanza gobernante, y es médico cardiólogo, ligado a la Fundación Favaloro, y sociedades científicas del ramo cardiológico, con múltiples cargos y publicaciones en esa especialidad, y también un posgrado en salud pública en una universidad privada, donde el actual ministro, era y es profesor. No varios posgrados, como es usual en estos funcionarios, pero algo es algo.

En la Fundación Favaloro, hospital presidencial, y universidad privada, su rector, ex médico presidencial, es el actual gurú en pedagogía del gobierno nacional, y de una entidad privada anexa que él preside, surgió el actual interventor del PAMI, denostado en estas horas por tirios y troyanos, pero insólitamente defendido por el ex ministro nacional 2002-2007.

Como se ve es un mundo chico. El renunciado o renunciante viceministro, sería reemplazado por un médico del hospital Italiano, fundador y CEO de una entidad científica similar a la Agencia Nacional de Evaluación de Tecnologías, que quiere crear el ministro, y es bueno recordar que este hospital ya dio un ministro de salud al gobierno nacional en las postrimerías del último gobierno militar, chaqueño por añadidura. Un mundo chico, vuelvo a repetir, donde todo el mundo se conoce, y por aquello de las vueltas de la vida, nadie quiere pelearse con nadie, y los restos de diferentes gestiones conviven con la nueva, con algunos sube y baja, lógicos.

El subsecretario administrativo, que viene de la gestión Menem, cuando el actual ministro era subsecretario, fue el primer reemplazo en este ministerio, antes del fin del año, siendo reemplazado por la esposa de uno de los ministros, en tanto que uno de los vicejefes de gabinete, anterior CEO de Farmacity, también conoce el tema salud, aun sin ser médico ni farmacéutico, y mete la cuchara.

Lógicamente, para evitar saltar como fusibles ante la primer suba de tensión, los viceministros suelen colocar otros fusibles, de confianza, por debajo de ellos, básicamente directores de hospitales, aunque como este ministerio nacional tiene un solo hospital bajo su dependencia, eso no es pertinente, en tanto que en las provincias suele haber largas filas de fusibles, jefes de área, de zona, directores generales, etc., pero si la carga es grande, el caso Luz Milagros por ej., o la epidemia de dengue de 2009, todos los fusibles saltan, y los ministros deben ser desplazados a cargos de asesor, diputados, entes autárquicos, etc. para que dejen lugar a alguien aún no quemado, y guarden reserva de lo actuado, al menos mientras quien lo nombró siga en el gobierno.

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