Bueno 33ºC
41%
  Versión básica  
Seguinos
DataChaco 13/07/2012
Alfredo Zurita

La Invención de Enfermedades
Desde los inicios de la humanidad se han inventado enfermedades para clasificar los enfermos, y de este modo probar tratamientos, y eventualmente buscar sus causas. En la realidad no hay dos enfermos iguales, pero observando que podrían tener de común la medicina ha inventado, a lo largo de años, enfermedades que permiten agruparlos de forma que parece lógica, del mismo modo que se han inventado clasificaciones para las plantas, los animales, etc.

Compartí esta Nota

Inventado o descubierto?. Esto es un debate epistemológico complejo, en el que no entraremos, pues la medicina moderna usa la idea de invención. Las enfermedades son hipótesis que se crean, y se usan, pero tambien se descartan en caso necesario, y de este modo aparecen continuamente nuevas enfermedades para clasificar de otra forma a los enfermos, refinando las clasificaciones, del mismo modo que sabemos ahora que la ballena es un mamífero y no un pez, y el ombú una hierba y no un árbol, aunque la ballena parezca pez, y el ombú árbol.

Hasta 1950 mas o menos, la medicina era además de una profesión, un negocio de poca monta, limitado a médicos, farmacéuticos y pacientes, y que utilizaba medicamentos mayormente preparados en forma artesanal, pero la invención de la penicilina cambió las cosas, puesto era necesario prepararla de forma industrial, a gran escala y esto cambio totalmente la dimensión de los negocios vinculados a medicamentos, lo cual trajo ventajas, pues incentivó la investigación, pero tambien la invención de nuevas enfermedades que podían tratarse con medicamentos, forzando la imaginación en beneficio de los negocios.

Quizas la primera enfermedad inventada de una forma no convencional fué la hipertensión arterial. Esta condición no es una enfermedad en el sentido de la apendicitis, o la gripe, que tiene un cuadro clínico con síntomas, sino que es una cifra en el registro de presión arterial, donde se fijó, inicialmente de manera mas o menos arbitraria, que hasta tal cifra es normal, y mas allá no, y aunque existen evidencias de que los que tienen más de tal o cual valor tienen mayor probabilidad de tener complicaciones cardiovasculares debidas al menos en parte a ese valor, esto aun no ha sido dilucidado completamente, de manera que el valor a partir del cual es anormal, es continuamente revisado, y lo mismo ocurre con valores de muchas substancias en sangre, para la cual existen medicamentos que las reducen, en algunos casos con beneficio probado, y pocos efectos indeseables, en otros con menos beneficio y mas efectos indeseables.

A diferencia de los antibióticos y analgésicos, que la gente suele comprar en forma directa, puesto que comprende la lógica de su uso, y el efecto es más o menos visible para el lego, todos estos medicamentos para la hipertensión arterial, la glucosa, el colesterol, los triglicéridos, etc. deben ser indicados por el médico, que debe escoger cuál, en que dosis, etc., de tal manera que la industria publicita sus productos al médico, para que el los indique, y prefiera A, a sus homólogos B o C, y naturalmente esto supone informar sobre beneficios, y en caso de haberlos, efectos indeseables

Como es lógico se usan técnicas publicitarias, las mismas que se usan para que uno tome esta gaseosa y no la otra, o compre tal o cual auto, pero con mayor control, y al menos en Estados Unidos si se abusa de la publicidad exagerando beneficios, u ocultando efectos indeseables, las multas pueden ser muy severas. Días atrás la empresa inglesa Glaxo ha recibido una multa de tres mil millones de dólares por hacer publicidad engañosa en Estados Unidos, y esto pasa continuamente en ese país, y cada vez con mayor frecuencia porque el negocio de medicamentos es el más rendidor, y la gente tiene un apetito insaciable por ellos.

Además de publicidad engañosa, algunas empresas multadas han reconocido haber falsificado estudios, y algunas coimear médicos prestigiosos para que alaben sus productos, ya que el medico común no suele tener tiempo suficientes para revisar la literatura de respaldo. Obviamente los profesores universitarios son un blanco más que interesante para la industria, lo mismo que los presidentes de sociedades científicas, algunos de los cuales vemos por TV recomendando tal o cual producto bueno para la salud.

Otra variante de invención de enfermedades es la medicina preventiva, de este modo las personas son continuamente sometidas a exámenes buscando detectar tal o cual cosa antes de que aparezcan síntomas, para ver si comenzar el tratamiento con medicamentos en esa etapa no tiene beneficios, lo cual a veces es así, y otras no tanto, pero siendo negocio, siempre se puede exagerar algo, puesto que eso de la prevencion esta ademas popularizado por refranes.

Otra variante de invención es pasar condiciones como el embarazo, ser calvo, estar triste, ser tímido, estar en menopausia, niño inquieto, etc., a la categoría de enfermedad, y tratarla, y en este caso la publicidad se dirige tambien a la población, de modo de motivarla a buscar tratamiento para eso.

En otros casos la invención tiene razones morales o políticas. Fue el caso de la masturbación y la homosexualidad, o ser opositor en la ex URSS, siendo los opositores sujetos a tratamiento psiquiátrico. Del mismo modo ser judío en la Alemania nazi.

En algunos casos de enfermedades transmisibles, la infección no necesariamente va seguida de enfermedad, el caso del Chagas por ejemplo, que además es denominada MAL, con todas sus connotaciones, y hay siempre intentos de tratar las infecciones crónicas, aunque aun no existe evidencia seria de respaldo de los beneficios, pero es claro que la palabra MAL tiene un gran efecto psicológico.

Uno de los medicamentos utilizados, el benznidazol, que ahora produce una firma privada, con subsidio estatal, (al haber vencido la patente, se discontinuó la producción, por ser muy chico además el mercado), está en esa situación, de modo que hay varias polémicas en curso, sobre si su uso se justifica mas allá de la fase aguda en que sí es efectivo, pero de diagnóstico muy raro. No es necesario hacer pruebas adicionales como parece sugerir la información oficial, puesto el medicamento lleva décadas en uso, y tampoco vigilar efectos no previstos es algo excepcional, puesto todos los medicamentos están sujetos a eso, y todo medico debe informar efectos extraños no previstos por el fabricante. Supongo algo de publicidad, en pro de visibilidad politica, se mezcló con la información de que el programa es todo un éxito.

Los médicos a veces somos cómplices inocentes de todo este manejo, y a veces no tanto. Medicar al paciente lo tranquiliza, y también a nosotros, y aunque a veces sería mucho mejor esperar. Leía ayer el relato de un colega en visita en varios centros de salud de Londres, un tanto asombrado de que la mayoría de las consultas terminaban con este consejo “esperemos y veamos”.

Pero eso es Inglaterra, país donde se inventó la penicilina, y donde, pese a que parecía que andaba muy bien, se decidió hacer un ensayo controlado, antes de autorizar su uso en gran escala, creando un modelo de prueba para todos los medicamentos de allí en adelante. Tambien se inventó allí el tomógrafo computado, y antes de comprar ninguno, el gobierno exigió pruebas de su utilidad, que por supuesto tardaron varios años, durante los cuales, otras firmas que compraron la patente vendieron miles de equipos a particulares y gobiernos que no tenían tantos requisitos, y lo veían como negocio económico, o político, que suelen ir juntos.

Tambien se descubrió en Inglaterra la relación entre el hábito de fumar y el cáncer de pulmón, aunque como esto del tabaco es tambien un gran negocio, hoy se fuma más que antes, puesto que las reducciones que se han observado en algunos grupos sociales y países, la publicidad los compensa con el incremento en otros, y al decir de nuestros productores de tabaco; que se oponen a que Argentina ratifique convenios internacionales que obligarían a reducir el cultivo, “para nosotros el tabaco es salud, puesto que vivimos de eso”.

Supongo lo mismo dirán los fabricantes de medicamentos, con mayor tranquilidad todavía, puesto que los medicamentos, o al menos algunos de ellos, son muy beneficiosos, lo mismo que lo fué inventar enfermedades antes que hacerlo se convirtiera en un negocio en expansión continua, y creo que pronto encontrar una persona sana será tan raro como ver un caso de Chagas en el Chaco, o incluso una vinchuca, puesto se afirma que este insecto será erradicado, lo cual ya parece publicidad engañosa, al ser una zoonosis silvestre, aunque quizás con el acelerado desmonte, legal o ilegal, se termine con la fauna silvestre, y por tanto con las vinchucas que estaban aquí antes que llegaran los humanos, y picaban lo que tenían a mano.

Alfredo Zurita

Profesor Titular de Salud Pública

Facultad de Medicina

UNNE