Resistencia Chaco
JUEVES 02 DE AGOSTO DE 2018
Jueves 02 de agosto de 2018
Salud y leche al pie de la vaca
Reflexion 
Alfredo Zurita
Colón ya sabía que la tierra no era plana, pese a que la mayoría de la gente creía eso.
Salud

Cataluña acaba de autorizar la venta de leche cruda, por presiones de los ganaderos, quizás cansados como en Argentina, de ver que el público paga por la leche pasteurizada cuatro veces más de lo que las usinas pasteurizadoras les pagan a ellos.

Esto ha despertado polémicas porque la pasteurización de la leche fue una de las grandes medidas de salud pública, que junto con las vacunas bajó la mortalidad infantil, y por esa vía hizo que la vida promedio aumentara al doble, lo que erróneamente se atribuye a la medicina y sus medicamentos.

Tengo experiencia personal al respecto. Mis primeros diez años de vida transcurrieron en Buenos Aires tomando leche pasteurizada. Mi madre dejaba las botellas vacías delante de la puerta, y el lechero que pasaba en la madrugada dejaba las botellas llenas. En el Buenos Aires de los 40 parece que no se acostumbrada a robar leche.

Pero durante unas vacaciones tuve una experiencia desagradable. Algún familiar insistió en las bondades de la leche al pie de la vaca, y se me obligó, en un corral, al lado de una vaca, a beber un vaso de un líquido caliente, espumoso, con trocitos de bosta flotando en la superficie. La encontré realmente asquerosa, tanto como el aceite de hígado de bacalao, que los niños debían tomar esos años, a cucharadas, durante el invierno.

Pero después de los diez años fuimos a vivir a un pueblito del interior, donde no existía la leche pasteurizada, y un lechero en sulky vendía leche cruda casa por casa. Recuerdo bien al caballo, que automáticamente caminaba y se detenía de casa en casa, y el jarro con largo mango, que el lechero sumergía en sus tachos, y volcaba en la jarra con que el ama de casa la recibía, siendo frecuentes las quejas por leche aguada. Se sabía que esa leche debía ser hervida antes de consumirla, lo que ocasionaba frecuentes derrames al menor descuido, y la leche, una vez enfriada tenía un sabor desagradable, por lo que se la tomaba mezclada con café, mate, o chocolate.

Más tarde vi el ordeñe aun no mecanizado, en corrales a veces embarrados, donde la leche se filtraba con un tul para sacar la bosta que caía, antes de meterla en grandes tarros, que debían acarrearse a un punto de concentración, aún en la madrugada, donde llegaba el camión de la usina pasteurizadora, que la llevaba. De todos modos los microbios tenían varias horas para reproducirse antes de que la leche fuera pasteurizada, y en la pasteurización no todos mueren, así que la leche de larga duración, algo posterior, era recogida en forma mucho más higiénica, y enfriada inmediatamente, lo que la hacía mucho más costosa, aunque algunas usinas les metían gotas de agua oxigenada a la leche recogida de cualquier manera, y duraba aún más.

Apenas se muera el fundador haremos como todos, me decía el gerente de una usina de leche larga duración, cuyo fundador insistía en respetar el procedimiento, y no agregar agua oxigenada, que no es detectable por bromatología.

¿Por qué razón Cataluña, la región más rica de España, donde están las industrias más pujantes, las mejores universidades, etcétera, quiere volver a la época pre pasteuriana? Además del interés de los ganaderos debe existir un público interesado en consumir leche cruda para que esto sea negocio.

La gente, sobre todo la más informada, desconfía cada vez más de la ciencia, y quiere volver a la naturaleza, de allí la proliferación de los anti vacunas, la búsqueda de alimentos orgánicos, etcétera, alimentada por las trampas que continuamente se descubren en los productores de alimentos industrializados, y las polémicas alrededor de algunas vacunas recientes, así como el uso descontrolado de agroquímicos.

Tirar al bebé con el agua del baño sería un error común, y en un diálogo ayer entre un ex ministro y el conductor Mauro Viale sobre los dichos del Dr. Albino, el conductor dio por finalizada el dialogo diciendo que “la verdad es lo que a la gente le parece”, repitiendo aquello de “la única verdad es la realidad”, frase que algunos atribuyen a Aristóteles, y otros al General Perón.

Es correcto que la decisión sobre legalizar el aborto se someta a la política porque no es dilucidable por la ciencia, pese a los esfuerzos de una y otra parte por forzarla, pero dejar que se venda leche cruda por decisiones de políticos parece un absurdo.

Sin embargo, en una democracia no es posible tiranizar a la población sobre bases científicas, y es por eso que penalizar a los padres que no vacunen a sus hijos como propone un diputado provincial puede ser riesgoso, y aumentar los prejuicios de los anti vacunas, como lo han señalado los estudiosos del problema.

x