Resistencia Chaco
JUEVES 17 DE MAYO DE 2018
Parto respetado y El Principito
Reflexion [17/05/18]
Alfredo Zurita
Algo muy declamado, pero poco practicado.
Salud

Hace un par de días se entrevistó al Jefe de Servicio de Obstetricia del Hospital Santojani de la CABA, en relación a la ley de Parto Respetado, de 2004, pero recién reglamentada en 2015, quien reconocio que déficits de recursos y habitos profesionales muy arraigados hace muy difícil su cumplimiento, tanto en los hospitales como en las clínicas. Dijo que ser obstetra implica estar disponible las 24 hs todos los días, y que él no se queja porque eligió la especialidad sabiendo eso, pero no todos están dispuestos.

El objetivo de la ley es desmedicalizar el parto, y aumentar la autonomía de la mujer en ese proceso, invadido por la autoridad médica, con trato poco respetuoso, y exceso de cesáreas.

La revista Anfibia publica una nota describiendo la forma brutal en que son tratadas las parturientas, no demasiado distintas a las que un estudio reveló en la Maternidad de Tucumán, y que provoco gran escándalo por las frases soeces utilizadas por los profesionales para animar a las parturientas a pujar.

Humanizar el trato durante el parto es una de las dos grandes reivindicaciones feministas actuales, la otra legalizar el aborto, medida muy resistida por los profesionales, que en 99,99 % se declaran objetores de conciencia en los casos que ha sido legalizado en Argentina.

Aún en los países desarrollados al profesional le resultaría difícil aceptar lo que dice la ley de Parto Respetado, que debe aceptar la voluntad de la parturienta en cuanto a modalidad de atención del parto, aún cuando a él le parezca inconveniente.

El resultado es que la ley de parto respetado se cumple muy poco, quizás un poco más en la Semana del Parto Respetado, y esto creo que es lo peor que puede pasar con una ley, que su cumplimiento sea opcional, y no pase nada sino se cumple.

Porqué no sanciono a los choferes de ómnibus que cruzan con las barreras bajas?, decía un juez porteño, porque todos lo hacen, y si hago cumplir la ley la ciudad se quedaría sin transporte.

El Principito, el conocido libro de Saint Exupery, recomienda a los reyes dictar solo las leyes que se puedan cumplir, para evitar que se devalúen, y esto es lo que pasa con muchas leyes de salud y otras aquí. Se dictan leyes de cumplimiento imposible, no se aplican, no pasa nada y se devalúan.

Por ejemplo la ley de Parto Respetado dice que solo pueden asistir estudiantes a los partos si la parturienta lo consiente, lo cual en la práctica significaría que el profesional, médico, enfermera o partera, saldrá de la universidad habiendo solo visto partos robóticos, pero ninguno real, aunque la ley dice que al darle el titulo debe saber, entre otras cosas atender partos, se entiende que reales, no robóticos.

Derecho a la cirugía bariátrica, a la fertilización asistida, no ser internado contra su voluntad siendo enfermo psiquiátrico, al desfibrilador en lugares públicos, etc., etc., son otras tantas leyes y ordenanzas más o menos vigentes en países con cien veces más recursos que el nuestro, pero inviables aquí, por déficit de recursos, o distintos hábitos profesionales.

En el pasado la ley decía al ejecutivo hágase tal cosa, para lo cual se destina tal presupuesto. Ahora la ley se limita a decir que les gustaría que se hiciera tal cosa, dejando al arbitrio del ejecutivo hacerlo, o no, y conseguir los recursos para ello. Si no lo hace, no pasa nada.

En recientes declaraciones el ministro nacional de salud ha dicho que Argentina es el país de América Latina que más invierte en cuidado de la salud, pero los resultados son muy inferiores a los que tienen países que invierten mucho menos, y que lo que más le preocupa son las grandes brechas en salud que existen entre las provincias, y ninguna brecha más grande que la que existe en la atención del parto, responsable del 80 % de la mortalidad materna, pues el aborto es responsable solo del 20 %

Una de las estrategias de la ley de Parto Respetado es el plan nacional de Maternidades Seguras, pocas provincias lo aplican, y las que lo hacen, solo en el ámbito público, no en el privado.

x