Resistencia Chaco
MARTES 10 DE ABRIL DE 2018
Martes 10 de abril de 2018
Y si no hubiera vacunas?
Reflexion 
Alfredo Zurita
Un debate de moda, sobre algo que las vacas producían naturalmente. De allí su nombre
Salud

Es indudable que las vacunas, así como la potabilización del agua han sido dos avances fundamentales en la mejora de la salud humana, o al menos en la reducción de algunas enfermedades frecuentes, pero en la vida nada es perfecto, y vemos a diario militantes a favor y en contra de las vacunas, que van más allá de lo que la ciencia permite decir.

Los que están en contra son los antivacunas, el caso del conocido actor Robert de Niro, que atribuye a un vacuna el autismo de uno de sus hijos, así como el actual presidente de los Estados Unidos, un cristiano fervoroso, que cree que en definitiva todo es voluntad de Dios, y por eso ha colocado a un anti vacunas en el organismo de regulación de las mismas.

Los que están a favor, la profesión médica en general, aunque hay médicos anti vacunas, omiten, generalmente los efectos adversos de las vacunas, y las recomiendan, aunque la cobertura de la vacuna antigripal es baja entre los médicos en todos los países, y por eso vemos en estos días en los periódicos que gobernadores y otras autoridades, para los que esta vacuna no está indicada por no pertenecer a grupos de riesgo, se fotografían colocándosela, ya sea en forma real o fingida. Un gesto que les piden sus ministros para apoyar la cobertura, y no pasar vergüenza en reuniones nacionales o internacionales.

El domingo pasado, en la mesa de la Sra. Legrand, estaba el Dr. López Rosetti, conocido médico de la TV, y autor de varios libros sobre salud, que al ser interrogado sobre el caso de sarampión autóctono aparecido recientemente, afirmó que sin las vacunas habría en el mundo no más de 100 millones de habitantes, y no 7.500 millones. En realidad las primeras vacunas, exceptuando la de viruela, producto de la naturaleza y no de la ciencia, las produjo el químico francés Pasteur a fines del siglo 19, cuando el mundo ya tenía unos 1.500 millones de habitantes, dato que seguramente el medico ignoraba por estar lo suyo muy lejos de las vacunas y la demografía, pero para un argentino, más si es profesional, y más aún si es por TV decir “no sé”, es inimaginable. Si no se sabe, se inventa, siempre en el sentido de los prejuicios que uno tenga.

Los programas de vacunación funcionaron en general bien cuando la educación media de la población no superaba la enseñanza primaria, se creía en el médico y su autoridad era respetada. Ahora con muchos universitarios y el Internet las cosas están más difíciles, así que aumentar los conocimientos de la población en la materia, como he visto que propone algún concejal, puede ser contraproducente.

Un colega comentaba días pasados su desazón cuando al presentarse ante un paciente como “el Dr. tal”, el mismo le dijo “mucho gusto colega, yo soy el Dr. Cual”. Era un doctor en física, con título de tal, y no solamente de trato social, como es costumbre llamar a los médicos y otros profesionales de salud que usan guardapolvos blancos, aunque no tengan tal título.

Toda vacuna que uno compra en la farmacia viene acompañada de un prospecto, y si uno lo lee verá que están detallados los efectos adversos y complicaciones que puede traer la vacuna, aunque conozco pocas personas que lean estos prospectos, aún en el caso de los medicamentos.

En el caso habitual de los vacunatorios públicos no hay prospectos disponibles, ni tiempo para explicaciones, así que se trata de hacer las cosas lo más rápido posible, porque hay mucha gente esperando, y todos están apurados por el certificado, sea para cobrar la AUH, o inscribir al chico en la escuela.

De todos modos, si la gente leyera los prospectos o se les explicaran los efectos adversos, esto no bajaría las coberturas de vacunación?

Cuando se trata de la vida y la salud la gente no quiere escuchar hablar de probabilidades ni debates científicos, sino que quiere seguridades, lo que obliga al médico a dárselas, sacrificando el rigor de las cifras, y esto se magnifica en el caso de un ministro o autoridad similar. Debe informarse a la población tanto los datos favorables al gobierno, como los desfavorables?, o solo los primeros?, dejando que la oposición los haga con los segundos?, si se entera.

“Solo debe considerarse información periodística aquello que el gobierno no quiere que la gente se entere, todo lo demás es publicidad”, dice una conocida frase. Sin duda un debate ético es necesario.

Le interesa a la gente ver a Susana Gimenez comiendo un pancho en una esquina de NY?, se preguntaba ayer en un programa de TV. Sin duda dijo el conductor, ese programa tuvo 15 puntos de rating, y Marley cobro por ese paseo por NY lo que le costó el hijo que compró, y Susana viajó a apadrinar. Podemos imaginar el rating de un programa sobre vacunas?

De todos modos el prospecto de una de las vacunas antigripales que se están usando puede verse en https://www.aemps.gob.es/cima/dochtml/p/57523/Prospecto_57523.html

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