Resistencia Chaco
MIERCOLES 10 DE ENERO DE 2018
Las batallas de la salud mental
Reflexion [10/01/18]
Alfredo Zurita
Como en toda guerra, creencias y pesetas van mezcladas.
Salud

El gran filósofo francés Descartes aconsejó a los médicos separar al ser humano en cuerpo y alma, dejando el alma a los curas, y ocuparse exclusivamente del cuerpo. Eso persiste aún hoy en día, y se llama modelo biologicista, en el cual el aprendizaje de la anatomía ocupa un lugar tan destacado, que se suele decir a los estudiantes que cuando aprueben esta materia ya tendrán la mitad del título en el bolsillo.

Por mucho tiempo médicos ateos y curas creyentes convivían en paz, complementando su asistencia, uno a cada lado de la cama del enfermo, y compartiendo la vida social con vino y naipes de por medio, como nos lo han mostrado muchas películas, sobre todo del cine italiano.

Pero en el siglo 19 la medicina se estrellaba contra la histeria, una enfermedad femenina, que se creía producida por el útero, de allí su nombre, y sin tratamiento eficaz, lo que llevó al Dr. Freud, y otros, a ocuparse de investigar el tema. Después de muchas investigaciones el Dr. Freud inventó un tratamiento, el psicoanálisis, que es utilizado en Argentina más que en ninguna parte del mundo, aunque muchos otros investigadores desarrollaron tratamientos con pastillas para estas y otras enfermedades llamadas nerviosas, cuya localización no es tan clara como la apendicitis, la neumonía, o el infarto. Estarían en el cerebro se supone, pero ¿dónde?

Desde entonces psicólogos en numerosas líneas internas, debaten con los médicos especialistas en enfermedades nerviosas, o psiquiatras, las bondades de sus respectivos tratamientos, y aunque por mucho tiempo los médicos controlaron la situación, como dice el Martin Fierro no hay lazo que no se corte, y una nueva ley nacional de salud mental en 2012 volcó el debate a favor de los psicólogos, que desplazaron a los médicos de la dirección nacional de salud mental, y contra la promesa de fondos ad hoc, también de las direcciones provinciales.

Aplastados por el número, 70.000 psicólogos, contra 4.500 psiquiatras, y la ley a su favor, la guerra pareció perdida, pero la resistencia continuó, y el nuevo gobierno nacional, apenas asumió, volvió a invertir las cosas, los médicos volvieron a ocupar la dirección nacional de salud mental, y se elaboró una modificación de la ley, al tiempo que se cortaba el financiamiento de los programas de salud mental en las provincias que eran la fuente de trabajo de los psicólogos que no podían vivir de su diván, un herencia del Dr. Freud, que salvo en las películas, es más bien un adorno.

Cundió la alarma, y se organizaron medidas de resistencia, que algún fruto dieron, porque el mes pasado se cambió el ministro nacional, y éste a su vez, volvió a sacar a los médicos de la dirección nacional de salud mental, reemplazándolos por psicólogos, y retiró el proyecto de nueva ley. Ver http://www.redeco.com.ar/masvoces/entrevistas/23060-ley-de-salud-mental-nada-para-cambiar,-todo-para-implementar

Territorio más misterioso que el Amazonas, o El Impenetrable, el cerebro es ahora sujeto de renovado interés para la ciencia, y los neurocirujanos se preguntan cuándo sacan una parte, ¿es que dentro de lo que sacan hay odios, amores, recuerdos, etc.?

También es de renovado interés para la industria que piensa en medicamentos para el Alzheimer y demencias que amenazan al anciano que zafó del cáncer y las enfermedades cardiovasculares.

Por ahora el nuevo ministro nacional de salud está de vacaciones, así que la situación está en stand by, pero la guerra se retomará en las próximas semanas, y esperemos que se tome la decisión de no dejar que ni médicos ni psicólogos copen esa área, siendo preferible un filósofo, la disciplina que dio origen a la medicina, y también a la psicología, conocida en sus inicios como filosofía del alma, evitando sí que sea el famoso Mario Bunge, cuyos dichos sobre la asimilación del psicoanálisis a la brujería provocaron escándalo años atrás. Ver https://elpais.com/cultura/2015/01/15/babelia/1421325878_600598.html

Por ahora el medicamento más vendido en el país es un medicamento para los nervios, y la misma gobernadora de la provincia de Buenos Aires reconoció días pasados que los toma para poder dormir, aunque hay ahora una nueva alternativa para tratar el insomnio sin pastillas, la meditación budista, que se está usando en Europa, además de lógicamente el Asia. Ver http://www.lemonde.fr/sciences/article/2018/01/08/les-medecins-face-aux-sirenes-de-la-meditation_5238994_1650684.html

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