En el marco del Programa Cámara Escucha, que depende de la presidencia de la Cámara de Diputados, representantes de la Asociación Civil TDAH presentarán en conferencia de prensa el anteproyecto de Ley que pondrán a consideración del parlamento chaqueño.
Se trata de una continuidad a las acciones derivadas del seminario sobre el tema llevado a cabo en el Centro Cultural Nordeste el pasado 14 y 15 de agosto.
La rueda de prensa se realizará este martes, en la Sala de Labor Parlamentaria, a partir de la hora 10:00 y será presidido por la Presidente de la Cámara de Diputados Alicia Mastandrea acompañada por el diputado Luis Verdún presidente de la Comisión de Educación y Marisa Lizárraga presidente de la Comisión de Salud, la coordinadora Del Programa Cámara Escucha Graciela Trangoni y demás integrantes del equipo.
Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH)
En nuestro país todavía se discute acerca del origen del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) y a menudo se lo contempla como “problemas emocionales” o “ya se le va a pasar”. Se cree que “algo” anda mal en el niño, pero que ya va a cambiar solo; que es una cuestión de tiempo. Y entonces se pierde un tiempo único y valioso.
Es difícil reconocer este trastorno porque los niños son vitalmente movedizos. Entonces, hay que estar atentos a cuatro conductas: si el chico es muy inquieto (no solamente en el juego, sino siempre), si es impulsivo y también ansioso o impaciente. Un claro ejemplo es aquel chico que no puede esperar su turno para patear la pelota o el que está todo el tiempo inquieto en clase. Y finalmente el síntoma más importante, la cuarta conducta: si le resulta muy difícil mantener la atención.
¿Qué es el TDAH? Aproximándonos a una definición.
El trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad es una perturbación común en el campo de la atención, el control de los impulsos y la hiperactividad. Tiene una prevalencia, del 3 al 5% de la población en edad escolar. Habitualmente, el niño es llevado a la consulta a partir de dificultades que se presentan en la escuela, aunque los problemas se evidencian también en el hogar desde temprana edad.
El conocimiento de los mecanismos y orígenes de la enfermedad es aún incompleto, pero la evidencia científica lo relaciona con una alteración en la performance del córtex prefrontal en la proyección del estriado ventral. Se sostiene que es un síndrome biocomportamental, de naturaleza evolutiva, presentación heterogénea y con un componente genético importante. La experiencia clínica sugiere tomar en cuenta como aspectos relevantes del trastorno las dificultades que se vinculan con la motivación y el control volitivo del comportamiento, ya que son funciones primordiales del lóbulo prefrontal.
Definiéndolo podríamos decir que “es un Síndrome biocomportamental del desarrollo y generalmente crónico, de presentación heterogénea, frecuentemente de origen innato y/o genético en el campo de la atención (inatención), el control de los impulsos (impulsividad) y la regulación del nivel de actividad (hiperactividad)”
A menudo, los niños con este trastorno son incapaces de prestar atención a una tarea concreta durante un período prolongado, suelen ser hiperactivos o inquietos y, en general, son desorganizados e impulsivos. Algunos niños con TDAH presentan sobre todo problemas para mantener la atención, otros son primordialmente hiperactivos e impulsivos y otros tienen problemas en ambas áreas. En ocasiones, sacan malas notas en la escuela y son lentos para desarrollar habilidades sociales.
Los niños en los que se establece el diagnóstico de TDAH han de presentar varios de los signos y síntomas mencionados hasta un grado considerado como “perjudicial” y con una frecuencia mucho mayor de lo que predecible para su edad y nivel de maduración.
El diagnóstico de este trastorno ha de basarse en una valoración minuciosa para excluir otras posibles causas de las dificultades del niño, lo que incluye información a partir de su familia y maestros y una evaluación por parte de profesionales de asistencia sanitaria, incluyendo habitualmente un pediatra, un psiquiatra infantil y un psicólogo infantil. La valoración requerirá varias horas y múltiples visitas a los especialistas.
TRATAMIENTOS
Una vez establecido el diagnóstico, se dispone de diversas opciones de tratamiento, incluyendo tratamiento cognitivo-conductual, entrenamiento a padres, intervención pedagógica y medicación en los casos que esto sea necesario.
Padres y maestros han de tomar parte en el tratamiento del niño con un refuerzo positivo de las buenas conductas, animándole y siendo tajantes en lo que atañe a lo considerado inaceptable. También es efectiva la atención adicional prestada por parte de sus maestros.
La identificación, diagnóstico y tratamiento precoces ayudarán a que los niños afectados puedan desarrollar todo su potencial. Y tener una vida normal como cualquier persona.